Sunday, March 12, 2006

Cuento. Parte II (continuación).

...no hubo consejo alguno más que el de su corazon: estar tocando siempre la pared izquierda con su mano. No dejó de correr y esquivó la planta carnívora así como el pozo en medio del camino. Se guió por las estrellas y después de media hora llegó al recinto donde se encontraba ella. Dos gotas de la poción no fueron suficientes, así que le propinó dos más. El médico le dijo que debía esperar una hora para que diera resultado, así que esperó. Mientras iba recordando lo que habían pasado juntos, todas las felicidades, las tristezas, los logros; todo lo que habían pasado, la gran amistad entre ellos, el cuidado y amor que él le tenía a ella. En todo momento estuvo con ella y le ayudó, la quizo mucho y pensaba en todo lo que podían ser en un futuro.

Pasaron treinta minutos, pero lo que él no sabía es que ella ya había muerto hacía una hora y yacía recostada sobre sus brazos, sin vida y él todavía con la ilusa idea de que estaba viva.

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