Misa
Es Domingo a las 10:30 y por toda la casa se respira un delicioso aroma a hot-cakes caseros. Así es, el desayuno son los tradicionales hot-cakes de todos los domingos y nadie se puede resistir a los de mi padre, en especial yo.
Después de el desayuno es hora de prepararse para ir a la (también tradicional) Misa de 12 en S Francisco. Así que al cuarto para las doce nos dirigimos a dicha Iglesia, sabiendo que habría mucha gente y que no falta la persona que habla adelante o atrás de nosotros.
Pero esta vez fué la gota que derramó el vaso.
Ésta Iglesia siempre a sido la preferida por la familia por los Padres que la celebran, Monroy, Rodoflo y Bernardo son algunos de los favoritos porque dan unas homilías bastante adecuadas para la gente: no son como el típico Padre que castiga y grita para hacernos sentir los culpables, o como el que culpa a la juventud de todos los males habidos y por haber, o como el que hace de la Misa un calvario, pero ése no es mi punto.
El punto es que se le ha perdido el respeto y el verdadero valor a la Misa. En primer lugar se encuentra a toda la gente que llega tarde y prefiere quedarse parado escuchando la mitad de la Misa en vez de irse a la siguiente. También existen las personas que se arreglan como si fueran a un baile: con falda muy corta o excesivamente arreglados. No estoy en desacuerdo con irse arreglado pero yo creo que si vas a la Misa bien presentado es para mostrar respeto hacia Dios, no para gustarle al de al lado. Otra cosa que pasó en dicha Misa fueron los constantes timbres de celulares, 7 en total para ser más precisos, uno en la Consagración y los demás fueron contestados por sus respectivos dueños. Otro punto fué que dos señoras (ambas de 40 o 42 años, una de ellas vestida de pies a cabeza de color rosa, hasta las uñas eran rosas.) se sentaron a mitad de la Misa atrás y no dejaron de hablar en toda su estancia, cabe decir que no hablaban de cosas productivas, sino de chismes de otras personas y telenovelas. Para acabarla dos niños no dejaban de correr por el pasillo gritando.
Realmente esto no tiene moraleja, creo que se sobreentiende que no se actúe de esta manera, pero me considero culpable de acusar de ésta manera a dichas personas y de no ignorar dichos comportamientos.
Gracias.
P.D. Si a alguna persona le cayó la pedrada en cualquira de los comentarios publicados en este post, le ruego me perdone por mi denuncia en práctica de la libertad.
"A veces el amor une a dos seres que no saben nadar y viven en dos islas distintas."
-Noel Clarasó
-Noel Clarasó

0 Comments:
Post a Comment
<< Home