Tuesday, February 21, 2006

Cuento. Parte I

...pero él seguía corriendo por el laberinto sabiendo que tenía que llegar antes de la puesta del sol, si no, la vida de ella pronto acabaría. Arturo se preguntaba si podía aguantar un poco más, o que a lo mejor si escalaba las altas paredes le permitirían llegar al lugar donde se encontraba, frágil y agonizante, su bella dama. Horas antes había conseguido el antídoto, y cabalgó lo más rápidamente posible para evadir los lobos, pero no pudo evitar el toparse con el dragón, que con tres flechas en el corazón, la garganta y la cabeza fueron suficientes para derribarlo, aunque luego se lamentará por haber perdido tiempo en librarse del dragón. Llegó a la puerta de plata, luego un corredor, dos cuartos vacíos, un jardín y doce escalones. Atravesólos corriendo hasta llegar a lo que nunca se imagininó: un laberinto de paredes gigantes y pasillos sinfin.
Continuará...

2 Comments:

Blogger Alex said...

Habia dicho que estabas pendejo... perdon, estas bien cabron!

3:39 PM  
Blogger Cesar said...

Gracias Dub

10:29 PM  

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